jueves, 24 de mayo de 2012

REFLEXION PEDAGOGICA DESDE LAS MEDIACIONES SOCIALES



DIEGO FERNANDO LÓPEZ RIVERA.
083000122007.
PEDAGOGIA Y SOCIEDAD EN Colombia.
LIC. EN EDU. BAS. CON ENF. EN LEN. CASTELLANA.

Durante décadas atrás la educación en Colombia ha tenido una gran serie de transformaciones relevantes en los procesos de enseñanza y aprendizaje, desde los mismos aportes de los estudios pedagógicos franceses, los continuos debates teóricos sobre la pedagogía como ciencia o disciplina, los diversos enfoques educativos, hasta la carrera del estado por expandir la cobertura educativa, los sistemas de evaluación de competencias, los intereses capitalista del mercado, las problemáticas y hechos socioculturales, políticos y económicos que marcaron diferencia en el país, siendo estos factores determinantes e influyentes en la cuestionable evolución de formar al hombre integralmente desde todos sus contextos sociales.

Es así, como la educación se ha reconfigurado secuencialmente perdiendo de vista su horizonte humanístico, convirtiéndose en una simple herramienta de instrumentalización productiva y rentable para las aspiraciones económicas de las grandes industrias de la sociedad, en donde, solo aprenden conocimientos específicos y se cumplen con parámetros establecidos por el medio, en otras palabras , educar en la actualidad como diría el Licenciado Gamboa, contempla dos posibilidades; una primera como un arte, en el cual se presenta un escenario real de formación del hombre, que piense en si mismo y en el legitimo otro, y el segundo como un oficio, donde se construyen hombres para que cumplan con un rol mecánico dentro un grupo determinado en la sociedad([1]), y desde el papel del docente en el que reincide el compromiso pedagógico por brindar un equilibrio, combinar dichas concepciones, ya que las dos son necesarias para subsistir socialmente.   

De igual manera, el concepto pedagogía como “un espacio donde se piensa antes de actuar, circulan encuentros y se gestan polifonías sobre el otro” ([2]), se ha modificado progresivamente atendiendo a todas las obligaciones y demandas del medio social, sometiendo y forzando al docente a reconstruir constantemente su quehacer pedagógico, en un ambiente deshumanizante totalmente apartando de las necesidades e intereses de la actividad educativa de los educandos, el contexto y por supuesto de los propios.

De ahí que, hablar de sujeto educable en los ámbitos escolares, es argumentar una concepción transformadora de la pedagogía, que establece una relación reciproca entre sujetos, es decir, el reconocimiento del otro en las practicas educativas permitiendo la reflexión, el dialogo, la comunicación y equidad de las relaciones maestro-alumno.

En el cual, las vigentes convenciones del concepto de aula trasciendan en su carácter cotidiano hacia la concientización de sus actores en un entorno de búsqueda de igualdad, autoridad y realidad, ajeno a la artificialidad de este mundo, creado por la inmutabilidad de la praxis docente y las políticas educativas, adversas al sentido propio de educación y su relación con el mundo de la vida ([3]).

Por otra parte, el rol del maestro difiere del ser pedagogo, debido al no conocimiento de una pedagogía que sea acorde a los procesos que se deben desempeñar desde una exigencia ética y practico-reflexiva en el aula de clase y el contexto escolar, en el cual analice todo el conjunto y acompañe a su estudiante en la formación. “Por lo tanto, el pedagogo piensa antes de actuar, es decir, acompaña a través del mínimo gesto, sabe anticipar recursos y los pone en interacción dentro de la práctica didáctica” ([4]).

En cuanto, al desarrollo de pedagogía o pedagogías en la escuela dependen circunstancialmente de los contextos socioculturales en los que está inmersa, debido a las características propias de cada pueblo y sujeto, frente al reconocimiento y la liberación del sujeto educable, llevado a cabo por el proceso formativo que orienta el pedagogo y la institución.

En el contexto colombiano ser docente, es ser partícipe de las realidades socio-culturales, en donde se desenvuelven los sujetos en su cotidianidad, es hacer parte de una realidad sumida en una variedad de problemáticas políticas, culturales y económicas que aquejan de diversas formas la relación pedagógica, la formación y la educación de los niños y niñas.

No obstante, el educador desde su función puede romper con el marcado paradigma de formar maquinas humanas para las producciones y necesidades capitalista de los grandes sectores de la esfera social. Un cambio de perspectiva pedagógica, que vincule un enfoque de reconocimiento social, educativo y dialógico-comunicativo del ser, como lo propone Paulo Freire, “ayudar al hombre a ser hombre” ([5]).

Una pedagogía que ayude a formar hombres desde la construcción continúa de conocimientos y el mundo, desde el dialogo y la crítica-reflexiva, sustentada desde el reconocimiento de la realidad particular y colectiva. En el cual, el maestro de lenguaje sintetice y cree escenarios de participación activa de los actores educativos, desde el desarrollo de procesos de aprendizaje, hacia la calidad, equidad e igualdad de condiciones educativas para todos.    

El objeto central de una pedagógica social debe integra las relaciones entre el educador, educando, entorno escolar y la realidad, en donde, el docente encuentre una convergencia substancial entre su práctica y discurso. Creando de esta manera una gran voz que enuncie, actué y comprenda, vinculando la polifonía desde las voces de los maestros, estudiantes, comunidad académica y demás miembros de la sociedad, en la cual, el docente tiene la función y la responsabilidad de ser promotor de cultura y constructor de ciudadanía.

Además, el epicentro del saber pedagógico se enmarca dentro de la investigación, es decir, el saber pedagógico frente al acto de educar y la generación de un nuevo conocimiento que promueva la construcción de una pedagogía cuyo objeto de estudio sea el alumno y sus relaciones sociales, sus conocimientos previos y sus interacciones con su entorno. Esto es, encontrar en la investigación la solución de las problemáticas observadas desde la didáctica de cada disciplina y el ámbito pedagógico, enriqueciendo así, los procesos de enseñanza-aprendizaje y la función del docente.

Finalmente, hablar de pedagogía es entrar en un terreno arduo y complejo que lleva a una variedad de debates y discusiones académicas, entorno a la pertinencia de conceptos como calidad, equidad, enseñanza-aprendizaje, pedagogía o pedagogías, dialogo-comunicación y la consideración de factores endógenos socioculturales que son causas que determinan la pérdida de la identidad pedagógica de la escuela y el docente. Es relevante, tomar conciencia frente a la profesión de ser docentes de lenguaje, reconociendo y reflexionando críticamente frente a las mediaciones sociales, las cuales no son ajenas a la realidad educativa, siendo estos aspectos influyentes en el desarrollo de la praxis pedagógica.

Por lo cual, es necesario empezar a romper con los artificiales paradigmas de enseñar a los estudiantes, a través de la repetición de saberes de una figura que se ha estigmatizado como único jerarca y poseedor del conocimiento absoluto en el aula, desvalorizando el concepto de un enfoque social que involucra significativamente el acompañamiento del educando, a través, del saber inacabado, el reconocimiento propio y de los demás, el continuo dialogo como puente de interacción comunicativa entre el estudiante-maestro-conocimientos, las necesidades e intereses del educando y su contexto, además de todos los aconteceres históricos y sociales de influyen en el desarrollo de su vida, todo ello, con el objetivo de transformar vidas y ser transformado desde la educación.  
  
BIBLIOGRAFIA

  1. GAMBOA BOBADILLA, Carlos Arturo. La educación del futuro: Ars Vs Officium. Ensayo académico. En: http://tutorcarlosgamboa.blogspot.com/2006_07_01_archive.html
  1. ZAMBRANO LEAL, Armando. (2002). Pedagogía, educabilidad y enseñabilidad. En: Pedagogía, educabilidad y formación de docentes. Pág. 36.
  2. GAMBOA BOBADILLA, Carlos Arturo. El retorno al mundo de la vida. Ibagué. 2006.
  1. ZAMBRANO LEAL, Armando. (2002). Pedagogía, educabilidad y enseñabilidad. En: Pedagogía, educabilidad y formación de docentes. Pág. 69.
  2. FREIRE, Paulo; citado por FERNÁNDEZ MORENO, Juan Manuel. Paulo Freire: una propuesta de comunicación para la educación en América Latina. 8 páginas. Pág.1.

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